martes, 7 de mayo de 2013

Concurso de Microficción en Twitter #FeriaPuente por Karen Zambrano

1. - Yo soy Alina -murmuró cercana, antes de lanzarse al río. 

2. El puente se desplomó por el peso de los indecisos; no había diferencia entre los extremos de izquierda y derecha.

3. Elevó el puente y todas las ideas perversas fueron cayendo al foso.

Fallo: http://www.el-libro.org.ar/internacional/culturales/jornada-de-microficcion/bases-concurso-de-microficcion-en-twitter.html

Mi finalista favorito y que obtuvo mención de honor es el de mi mamá:

@disupega  Si muere el que lee, muere el que escribe. Ningún puente se sostiene de un solo extremo.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Concurso #YoAmoLeer

@kareliszamper
porque es un pacto de libertad irrepetible, donde uno ofrece sus palabras para que el otro pueda soñar.

Tweet Ganador del Concurso #YoAmoLeer de @LibroElNacional

lunes, 15 de abril de 2013

Analepsis. 14 de Abril de 2013 por Karen Zambrano

Analepsis 1: Despierto, tomo el control y enciendo la Tele, recorro los canales; VTV y TVes, los del Estado, tienen algo en común: un cintillo rojo en el que se lee #ChavezTeLoJuro. ¿Es cierto? Me froto los ojos y sigue allí. Llamo al 0800Votemos: Hago la denuncia. A los tres funcionarios les hace gracia, ríen a carcajadas. Eso es lo que hay.


Analepsis 2: El proselitismo es un hecho. El punto rojo está a 7 metros de la entrada de mi centro electoral. Me dirijo a votar sin arriesgarme a la indiferencia o burla de los militares. La gente en las colas luce esperanzada, nadie tiene pinta de burgués. Recuerdo las palabras sensatas del flaco, mientras le observo en el margen inferior izquierdo del tarjetón. Venezuela, Hay un camino.




Analepsis 3: La escuelita donde estudié primaria tiene más electores que mi centro. Estamos comprometidos; mientras espero la verificación, recorro espacios pequeños que alguna vez me parecieron grandes. El triángulo y la casita de la virgen. El cubo de concreto donde jugábamos tiburón. La cancha. El final del pasillo donde sentadas al borde esperábamos un empujón. El kiosco de la cantina no está. Hay monte y basura. Abrazo a mi maestra de 4to. Oramos junto a los bebederos. El chico del marcador anota: Capriles, Capriles, Capriles... Ahí están los votos de mi madre y mis abuelos. Son las 10:30 pm, regresamos a casa con el último voto escrutado.



Analepsis 4: Tibisay tiene los mismos ojos malignos. El sistema automatizado, transparente y perfecto tardó muchas horas en arrojar un resultado irreversible. El tuerto es el rey. Yo no me rindo.


lunes, 8 de abril de 2013

Concurso de Microrrelatos #20añosde Casa de América por Karen Zambrano


1. Después de un ciclón de buenas voluntades reapareció Macondo. (*)


2. Informe de Autopsia. Brazo cansado y alma inquieta. El esqueleto expuesto esparció por el aire esporas de libertad.

3. Los perros ganosos de la ciudad no se hartaban. Con el cuerpo cubierto y la sonrisa desnuda abandonó la casa verde.


(*) Finalista y Ganador.

http://www.casamerica.es/?q=literatura/todos-los-microrrelatos-de-20anosde-casamerica




miércoles, 6 de marzo de 2013

MICRONOPIOS Tres autores en breve

Siento una inmensa alegría al compartir con ustedes nuestra ópera prima, un libro dedicado a la literatura brevísima, con prólogo de Carolina Espada. Escrito por Susana González Rico, Daniel Centeno y esta servidora, Karen Zambrano.

Disponible en https://www.createspace.com/4125958



Y en Amazon Kindle:
http://www.amazon.com/dp/B00BQDO5LA

Contacto:
Micronopios@gmail.com
Twitter e Instagram: @micronopios
Facebook: http://www.facebook.com/Micronopios?ref=ts&fref=ts


Susana González en la presentación de nuestro libro Micronopios a los medios en Circuito Onda, con Elba Escobar.

La Escritora y Docente Naida Saavedra (PhD) en su charla sobre microliteratura, Universidad Estatal de Florida #FSU Tallahassee Florida, hablando sobre Micronopios. 

https://www.youtube.com/watch?v=m5avTh67jzo

sábado, 2 de marzo de 2013

Concurso Mensajes de Amor

El destacado jurado conformado por: Gabriela Rosas (Poeta); Jesús Nieves Montero (escritor) y Magaly Salazar Sanabria (Directora de Relaciones Institucionales del Círculo de Escritores de Venezuela).

Aquí les dejo mi  Ganadora del Premio Especial para la Mejor Carta de Amor enviada desde el Interior del País "Flaco"

Flaco:


Es tan patético lo que voy a escribir: tengo dos horas sin verte y ya te extraño. Me declaro víctima irremediable e impotente de este apego, de la obsesión sin medida y de la desesperación de nuestra ruptura. Pero sí chico, tú, eres peor que las drogas.

Quince años tirados a la basura.

Maldigo el día en que te conocí. Fue en la universidad, frecuentabas mi círculo de amigos y yo, la gorda, entre tímida y acomplejada feliz, la que mendiga cariño y busca aceptación, puse mis ojos en ti, tan sencillo y menudito, tan simpático y accesible, tan blanquito y tan flaquito vale. Por ti me hice valiente, le dije a mi mejor amiga: Anita, píchame al flaco. Ana me lo advirtió: Ustedes, no hacen pareja gorda, te va a joder, pero bueno allá tú. No pasaron cinco minutos, cuando regaladísimo, ya me estampabas el primer beso. El susto inicial de aquel piquito ardiente bastó para hacerme rodar febril e inocentemente enamorada. Hasta rebajé unos kilos solo por ti (y que nadie dijera allá-va-un-diez), aunque para ser objetivos ya no me provocaba comer, tú me llenabas y me enloquecías, mucho más que la Nutella. No era lo chiquito y flaco para lo fogoso y sexy. No te pelabas una rumba con tus amigos borrachos y las malas juntas, yo no tenía tanta libertad. Comenzamos a escondidas, mis padres no te iban a querer, no con tu picardía, tus malas mañas, tus escasos modales y tu perfume barato. Pero quien más podría pasar la noche entera sin soltarme la mano mientras yo comía libros y quedarse después de la pasión mimándome y dándome más calor.  Los otros, simplemente se daban la vuelta o se iban.  Primero muerta que dejarte, tú sí me querías flaco, con celulitis, revolveras y hasta con mi mal aliento matutino. Por eso mis padres y todos los demás tuvieron que soportar a esta pareja dispareja por tanto tiempo.

Paulatinamente la pasión juvenil se convirtió en una rutina compulsiva y asfixiante. Te volviste celoso y posesivo, tu maltrato se hizo evidente, tortura y tormento de mis mejores años. Todos lo notaban, pero yo ahí, firme, más terca que gorda. Tus males se acaban cuando dejes al flaco, te absorbe, te enferma, te quita el dinero y también la paz, me decían.  Yo te seguía adorando, me proyectaba en ti, no funcionaba sin ti, no respiraba sin ti. Despertaba contigo, tomábamos el café y hasta descuidé el trabajo, al escaparme entre cliente y cliente para un rapidín contigo flaco, como si ignorara que en la noche el fuego se encendería en la cama, una y otra vez. Trío con la botella de turno y aquella habitación cada vez más desordenada. Varias veces te pillé mordiendo otros labios, unos muy jóvenes, otros algo vejestorios. Confieso que el miedo se salió por mis cuernos cuando te vi con esa flaca huesuda y ojerosa del hospital, seguramente la conquistaste sin gran esfuerzo y aunque no tenía ni media curva, también cayó redonda la condenada. Más veneno que antídoto para mis angustias y siempre te perdoné, porque a nadie le urgías tanto como a mí.

Pero este mal no será el único que dure más de un siglo. La gota que derramó el vaso cayó justamente en víspera de Navidad cuando sin un ápice de culpa, cínicamente y como pago a mi excesiva fidelidad, arruinaste todo después de la cena. Solamente así, con mi corazón deshecho masivamente y un dolor tan intenso que me impedía respirar, consideré nuestra separación. Falté treinta y un veces a mi promesa de fin de año: alejarme de ti. Es primero de febrero y la despedida ahora sí es definitiva. Te dejé ir, o mejor dicho, te eché (no sin antes romperte la madre) al pipote. Ése es tu lugar porquería. El infarto, será lo último que te aguante flaco, porque aunque me esté muriendo de ganas, desde hoy no fumo más.