miércoles, 6 de marzo de 2013

MICRONOPIOS Tres autores en breve

Siento una inmensa alegría al compartir con ustedes nuestra ópera prima, un libro dedicado a la literatura brevísima, con prólogo de Carolina Espada. Escrito por Susana González Rico, Daniel Centeno y esta servidora, Karen Zambrano.

Disponible en https://www.createspace.com/4125958



Y en Amazon Kindle:
http://www.amazon.com/dp/B00BQDO5LA

Contacto:
Micronopios@gmail.com
Twitter e Instagram: @micronopios
Facebook: http://www.facebook.com/Micronopios?ref=ts&fref=ts


Susana González en la presentación de nuestro libro Micronopios a los medios en Circuito Onda, con Elba Escobar.

La Escritora y Docente Naida Saavedra (PhD) en su charla sobre microliteratura, Universidad Estatal de Florida #FSU Tallahassee Florida, hablando sobre Micronopios. 

https://www.youtube.com/watch?v=m5avTh67jzo

sábado, 2 de marzo de 2013

Concurso Mensajes de Amor

El destacado jurado conformado por: Gabriela Rosas (Poeta); Jesús Nieves Montero (escritor) y Magaly Salazar Sanabria (Directora de Relaciones Institucionales del Círculo de Escritores de Venezuela).

Aquí les dejo mi  Ganadora del Premio Especial para la Mejor Carta de Amor enviada desde el Interior del País "Flaco"

Flaco:


Es tan patético lo que voy a escribir: tengo dos horas sin verte y ya te extraño. Me declaro víctima irremediable e impotente de este apego, de la obsesión sin medida y de la desesperación de nuestra ruptura. Pero sí chico, tú, eres peor que las drogas.

Quince años tirados a la basura.

Maldigo el día en que te conocí. Fue en la universidad, frecuentabas mi círculo de amigos y yo, la gorda, entre tímida y acomplejada feliz, la que mendiga cariño y busca aceptación, puse mis ojos en ti, tan sencillo y menudito, tan simpático y accesible, tan blanquito y tan flaquito vale. Por ti me hice valiente, le dije a mi mejor amiga: Anita, píchame al flaco. Ana me lo advirtió: Ustedes, no hacen pareja gorda, te va a joder, pero bueno allá tú. No pasaron cinco minutos, cuando regaladísimo, ya me estampabas el primer beso. El susto inicial de aquel piquito ardiente bastó para hacerme rodar febril e inocentemente enamorada. Hasta rebajé unos kilos solo por ti (y que nadie dijera allá-va-un-diez), aunque para ser objetivos ya no me provocaba comer, tú me llenabas y me enloquecías, mucho más que la Nutella. No era lo chiquito y flaco para lo fogoso y sexy. No te pelabas una rumba con tus amigos borrachos y las malas juntas, yo no tenía tanta libertad. Comenzamos a escondidas, mis padres no te iban a querer, no con tu picardía, tus malas mañas, tus escasos modales y tu perfume barato. Pero quien más podría pasar la noche entera sin soltarme la mano mientras yo comía libros y quedarse después de la pasión mimándome y dándome más calor.  Los otros, simplemente se daban la vuelta o se iban.  Primero muerta que dejarte, tú sí me querías flaco, con celulitis, revolveras y hasta con mi mal aliento matutino. Por eso mis padres y todos los demás tuvieron que soportar a esta pareja dispareja por tanto tiempo.

Paulatinamente la pasión juvenil se convirtió en una rutina compulsiva y asfixiante. Te volviste celoso y posesivo, tu maltrato se hizo evidente, tortura y tormento de mis mejores años. Todos lo notaban, pero yo ahí, firme, más terca que gorda. Tus males se acaban cuando dejes al flaco, te absorbe, te enferma, te quita el dinero y también la paz, me decían.  Yo te seguía adorando, me proyectaba en ti, no funcionaba sin ti, no respiraba sin ti. Despertaba contigo, tomábamos el café y hasta descuidé el trabajo, al escaparme entre cliente y cliente para un rapidín contigo flaco, como si ignorara que en la noche el fuego se encendería en la cama, una y otra vez. Trío con la botella de turno y aquella habitación cada vez más desordenada. Varias veces te pillé mordiendo otros labios, unos muy jóvenes, otros algo vejestorios. Confieso que el miedo se salió por mis cuernos cuando te vi con esa flaca huesuda y ojerosa del hospital, seguramente la conquistaste sin gran esfuerzo y aunque no tenía ni media curva, también cayó redonda la condenada. Más veneno que antídoto para mis angustias y siempre te perdoné, porque a nadie le urgías tanto como a mí.

Pero este mal no será el único que dure más de un siglo. La gota que derramó el vaso cayó justamente en víspera de Navidad cuando sin un ápice de culpa, cínicamente y como pago a mi excesiva fidelidad, arruinaste todo después de la cena. Solamente así, con mi corazón deshecho masivamente y un dolor tan intenso que me impedía respirar, consideré nuestra separación. Falté treinta y un veces a mi promesa de fin de año: alejarme de ti. Es primero de febrero y la despedida ahora sí es definitiva. Te dejé ir, o mejor dicho, te eché (no sin antes romperte la madre) al pipote. Ése es tu lugar porquería. El infarto, será lo último que te aguante flaco, porque aunque me esté muriendo de ganas, desde hoy no fumo más.


sábado, 23 de febrero de 2013

Concurso Cartas de Amor 2013 (Mont Blanc)

Les dejo el link de la carta que postulé este año y que figura entre las 40 preseleccionadas...

http://www.concursocartasdeamor.com/romantica/2013/sala-de-agudos/#seccion

Sala de Agudos

Querido Ramón:
Encerrada en un pequeño cubículo me dispongo a escribirte una carta porque si este inofensivo lapicero cayera en las manos del paciente equivocado, alguien podría terminar en la “emergencia cuerda” con un ojo vaciado o una traqueotomía innecesaria. Me desconsuela pensar que apenas comienzo el octavo semestre y que para ti, mis historias de estudiante perturbada sean una etapa hace mucho tiempo superada. Lucía, la jefa de enfermeras, no me permite llevar el estetoscopio colgado del cuello temiendo que tras el menor descuido, me convierta en la primera bachiller estrangulada de la sala. Ni hablar de los celulares, nada que suene, vibre o emita luz es bienvenido aquí, así que recurro a esta forma obsoleta y aprovechando que los récipes ya están habituados a los garabatos, para decirte cuánto te extraño, Ramón. Tú tan serio, tan resoluto, con tu devoción y encanto de impecable galeno, obligas a que mi amor vaya in crescendo hasta rebasarme y abandonarme, dependiente e insensata cual serpiente enrollada a la vara de Esculapio. Tuve que esconder los bombones que me regalaste el catorce. Ya sabes que el azúcar altera terriblemente la personalidad y no quisiera desatar un episodio psicótico en cadena por causa de un inocente chocolatín. Pues sí, Ramón, no soy tan orgullosa y recogí la caja de la basura después de echarte de mi casa tan desbaratado como la docena de rosas. Perdóname cariño, tu condenada ética otra vez logró sacarme de quicio, tú tan profesional y yo tan incomprensiva que aún sigo molesta porque fuiste incapaz de cambiar la guardia y preferiste ir a dejar el pellejo al hospital a quedarte conmigo, y disfrutar la velada romántica que preparé para el día de los enamorados. Si te he dicho que a menudo me siento desamparada y culpable, me temo que este lugar no mejorará en nada mi situación. Es otro planeta. No puedes mirar a nadie directamente a los ojos y el ambiente pasa de taciturno a monstruoso en un santiamén. Los seres idos visten batas traslúcidas y no llevan ropa interior, qué siniestro… y qué desafortunados son. Un hombre de rodillas asiente con la cabeza mientras su alucinación le profiere mandatos diabólicos, un alcohólico con delírium trémens grita en falsete y una señora obesa se ríe eufórica y estrepitosamente. Con tanto ruido apenas puedo oír las indicaciones del interno.Pero nada tan triste, amor mío, como la chica que ingresó ayer. Su mirada resignada perdió todo brillo bajo el efecto de los neurolépticos. Es una joven hermosa y espigada que lleva el brazo inmovilizado con un cabestrillo y éste a su vez se encuentra atado firmemente a la espalda.  La extremidad no la obedece y si lograra zafarse se iría por encima de su cabeza y la golpearía hasta dejarla sin sentido. Según reporta un familiar, el síndrome de la mano extraña se manifestó cuando ella se sacó del anular un precioso solitario que su novio arrepentido le pidió de vuelta. Mira en lo que puede terminar una pasión mal llevada. No como el sentimiento que tú y yo compartimos, que resiste noblemente, sosegado e invariable. Ya sé, el mérito es todo tuyo pues con inteligencia y buen juicio sabes mantener en calma mi naturaleza un poco histérica y demandante. En los cuatro años que tengo estudiando medicina, ningún caso me había consternado tanto. Siempre logré abstraerme de las tragedias ajenas, pero aquí, en la emergencia psiquiátrica, me puse a llorar como quien no quiere consuelo, con rabia e impotencia y es que no puedo entender cómo un súbito desequilibrio químico le arrancó de cuajo la razón a esa muchacha, tan absurda y caprichosamente.Pasé muy mala noche, amanecí con la cara apretada y pegajosa producto de una pesadilla que no puedo recordar; mi fealdad se ha hecho totalmente inmune al maquillaje, por eso te pido un poco de paciencia. De algo estoy segura, la especialidad en psiquiatría queda absolutamente descartada. Si reúnes valor para lidiar con dementes, allá tú. El cansancio me vence, ansío tanto tus besos y arrumacos de amoroso caballero como un sueño profundo y reparador. Me robaré un par de pastillas cuando Lucía se distraiga. No es la primera vez que lo hago, creo que los verdaderos milagros existen (bien encapsulados) gracias a la industria farmacéutica. Te prometo que el próximo domingo estaré perfecta y radiante sólo para ir a tu encuentro, oliendo a Coco Mademoiselle y usando el vestido primaveral que tanto te gusta. Me despido, Ramón, porque notarán mi ausencia en la revista matutina. Antes, entraré un momento al baño para devorar el clandestino bombón que conservo oculto en el retrete, un diminuto bocado que me recuerda el delicioso sabor de nuestro idilio. ¡Ah! y no creas que la pésima caligrafía hace parte de mis precoces ínfulas de médico pero forzosamente tengo que escribir con la zurda hasta que me quiten el cabestrillo.
María A.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Concurso #Microrretales (Twitter)

1. Bajo el hábito. El monje sintió un cosquilleo al recordar la noche de pecado. Las hormigas buscaban los restos de miel.

2. Al querer sacar el tacón hundido, el fango glutinoso comenzó a tragarla lentamente. La recién casada moriría en el pastel.

3. El experto alpinista se rinde ante las atroces condiciones de la ruta. Llega a la cima sin completar el viaje interior.

4. Sintió una gran pesadumbre cuando llegó a la taquilla y no le reintegraron el tiempo perdido.

5. Siento el efecto de dos gravedades. Una me arroja a la aventura, la otra me hala los pies hasta que tocan la tierra.

6.  La chica que se ató al árbol es arrestada finalmente. Cuando requisan su mochila encuentran un par de alas rotas.

Escritos para el II Concurso Microrretales... Corte y confección de pequeños relatos.
http://microrretales.blogspot.com.es/p/concurso.html 


domingo, 16 de diciembre de 2012

Sobre ganar y perder

La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce.
Jorge Luis Borges.

 
Mi  hija escribió este cuento después de participar en el Certamen de Belleza Infantil Miss Jovencita Lara, donde estuvo realmente brillante y consiguió las bandas y trofeos de Miss Piernas más Lindas y 2da. Finalista. Por supuesto que ganó también el premio al Cuento Navideño.


Hoy salí a votar repitiéndome los Siete Sonetos Medicinales de Almafuerte y derroté a la desesperanza... porque también quiero sentirme orgullosa de haberlo hecho bien... ¡Venezuela, Piu Avanti!

jueves, 6 de diciembre de 2012

Microrrelatos de Navidad #AE (Twitter) por Karen Zambrano

  1. Ro pom pom crac... Hora de una nueva baqueta.
  2. El esfuerzo de aquellos tres fue en vano, el viejo avaro estaba sordo y desmemoriado.
  3. Uva, uva, uva, pensamiento pecaminoso... uva, uva. Siempre se me cuela un guapo.
  4. Y aunque ya no sentía frío, de vez en cuando encendía un fósforo para recordar la navidad.
  5. La cabeza de María quedó triturada en un santiamén, sobre su blanco vestido sollozaba el Cascanueces.
  6. -¡Jefe, perdemos terreno! -¿Acaso los niños han perdido la fe? -No es eso, creo que lo llaman calentamiento global. (*)
  7. Llena de curiosidad, la estrella se asomó al pesebre para conocer la luz del mundo.
  8. Antes de caer sin sentido comprendió que el Espíritu de la Navidad no se escondía en el fondo de una botella.
  9. Otra Nochebuena viendo las luces del árbol titilar. Me quedo apagadita, muy apagadita.
  10. Polifacético. Orejas de gnomo, dientes de ratón, rey del castillo y a veces bufón. Ahora papá también se cree Santa.  
  11. Muñecos. -Este a la caridad, el de cuerda para tu hermanita, ese roto a la basura y del regordete se hará cargo el sol. 
  12. Tercer apoyo. El abuelo no quería olvidar la Navidad, por eso caminaba con un bastón de caramelo.
  13. Cambio seis días de guerra por una noche de paz.  
  14. El establo abandonado olía a incienso y mirra. El oro alcanzaba para un hotel de cinco estrellas.
  15. A las fiestas siempre llegó muy blanca la Navidad. La alegría no necesita maquillaje.
  16. Los pastores buscan al prodigio por todos lados y solo encuentran a un niño. ¿Dónde se habrá metido el corderito de Dios?  
  17. Después de regalar una pizca de su oro, el rey mago trató inútilmente de encoger al camello y ensartarlo en la aguja. 
  18. Reducción de gastos. Este año ni Navidad ni Año Nuevo, así contribuyeron Los Mayas a paliar la crisis económica.  
  19. La aureolita dorada del principio se tornó oscura y espinosa al final. Así suele ser una eterna corona. 
  20. - Hola, mi nombre es Paco y soy alcohólico. Mis problemas comenzaron en un bacanal de Navidad con todos los peces del río...  
  21. Porcelana. Angustiada bajaba su falda para ocultar la pierna rota. Hoy es día de limpieza navideña.
  22. Chalado por la bailarina que interpretaba a Odette, quiso hacer de Sigfrido. En el lago tocó fondo, el soldadito de plomo.  
  23. -Estoy llena de deudas -dijo la de crédito. -Me siento vacía -dijo la de débito. -Mis mejores deseos -dijo la de Navidad. 
  24. Almacén de lujo. Compró Dom Pérignon, caviar de beluga y un gran pino de cristal de roca. La Navidad estaba agotada.  
  25. Milagro de Navidad. Y ocurrió que después de un año entero, las luces todavía encendían y las bambalinas no estaban rotas.
  26. En diciembre, los buenos amigos recorren los bares. Las hormigas pagan las cuentas, las cigarras cantan y animan la fiesta.  
  27. Juguete caro. - Hijo, lo siento. Ni soy rey, ni soy mago -le dijo, mientras lo arrastraba lejos de la vitrina.
  28. Las narices de los muñecos desaparecían constantemente. El conejo de pascua también se dedicaba a engordar en diciembre.
  29. La escasez de árboles ya no sería un problema en Navidad, todos preferían los libros electrónicos.  
  30. ¡Jo, Jo, Jo, Jo! No reiría tanto si supiera que ya es candidato a una cirugía bariátrica.
  31. El tripulante del ovni dejó extraños artefactos bajo la cama del marcianito. Por fin la Navidad era universal.  
  32. Un triste invierno, sin escarcha ni granizo, se perpetuaba en el otrora país tropical. Lo gobernaba un gigante egoísta. 
  33. Once invitados sentados a la mesa están; hay mariscos, pavo, turrón y mazapán. Falta Marcelino, que fue por vino y por pan. 
  34. Gabriel, el de los rizos de oro, fue el elegido para dar la buena nueva. El angelito negro, seguía pintado en la pared.  
  35. Los terrones de azúcar caían del cielo como copos de nieve. En el hormiguero celebraban Navidad, dulce Navidad. 
  36. El vientre virginal era pequeño para un bebé con semejante cruz a cuestas.
  37. El abogado fue el niño que sobrevivió a la matanza. Herodes también quedó absuelto.
  38. Jesús, luz verdadera, volvió fértiles a los corazones yermos. La fecha incierta cedió el honor al solsticio de invierno.
  39. -Mamá, ¿Desde cuándo el Polo Norte queda en China? -preguntó el niño, mientras sostenía patas arriba el trencito estropeado.
  40. Pararon en Al Mahamma a bañar al niño y lavar sus ropas, aunque no era necesario, siempre estaba tan limpio como el cristal.  
  41. Las casas adornadas con luces están repletas de gente alegre. Solo, en la carpa, un payaso llora porque no habrá función. 
  42. Tras los camellos de los magos, va un chico en alfombra voladora. Aladino deseó amor, alegría y paz.  
  43. Buscaba la fuente de la eterna niñez, para seguir recibiendo regalos mágicos. 
  44. Su marido estuvo fuera toda la noche. La Señora Claus lo espera tras la puerta con un enorme rodillo.
  45. La música cesó súbitamente y Santa dejó de menear sus caderas. Tocó encender las velas de adorno, aquella noche del apagón.
  46. La carta emborronada y llena de faltas fue entendida perfectamente, seguía viva la esperanza del niño sin escuela.  
  47. Febe, Mnemósine, Rea, Temis, Tetis y Tea, tomadas de las manos, cantaban villancicos. Divinas, las pequeñas titánides. 
  48. El niño humilde recibió un solo juguete, el niño mimado un montón. Por la tarde juegan juntos, Jesús y el pequeño Barrabás.  
  49. Desesperada por dar la noticia, se sacudía alocadamente sin emitir sonido. La campana de la iglesia había perdido su badajo. 
  50. Capitalista por explotador y comunista por vestir de rojo. Nicolás solo es un santo.  
  51. ¡Albricias, he conseguido a un hombre de buena voluntad! 
  52. Recuerdo al tío Wenceslao, con su camisa de fiesta y el disco de Javier Solís. Ay, un año más sin ti...  
  53. El galán, frente al espejo, se arregló las barbas, el copete y el traje; elevó la cola emplumada y se fue a Misa de Gallo. 
  54. A menudo, venía a mi casa a pasar la Nochebuena, por "eso" y muchas cosas más. 
  55. Tengo una confesión: Odio escribir cuentos, odio los concursos y odio la Navidad... ¡Caíste por inocente!
  56. Entre muros de cristal, existe un pueblo feliz. Las mujeres hornean pan y los hombres son de jengibre. 
  57. Aún no aprende a hablar y ya canta villancicos. Fa la la la la, la la la la.
  58. El duende sacó un reloj de bolsillo para tomar el tiempo, la leontina era de cabello natural. Jim y Delia seguían abrazados.  
  59. Rasgó papel hasta febrero y se rindió. Ya no quería saber lo que contenía aquella caja tan bien envuelta.
  60. Leyó "Feliz Navidad" con la punta de los dedos y le dio nombre a lo que advertían, tan apasionados, sus otros dos sentidos.  
  61. El rencor escurrió sobre el techo hasta que la última gota cayó en su vaso de sidra.
  62. Caigo bajo el hechizo de una noche ambigua, deseos nobles e infames recuerdos.  
  63. El encuentro se hacía eterno, de almas y cuerpos, de luz de dos soles, pero huíste de nuevo, al final del sueño en Navidad. 
  64. Lo intentamos muchas veces bajo el muérdago y todo fue en vano. Él era un piñón seco y yo era jugosa, como las uvas.  
  65. Las lágrimas embalsadas aguardan ansiosas. Las compuertas abrirán, frente a una pantalla, con la primera película navideña.
  66. Bajo el castaño. Las niñas saltaban la cuerda en víspera de Navidad. José Arcadio permanecía muy quieto para no molestar.  (*)
  67. El ángel se escondió tras el portal, la niña de la casa le puso alas de mariposa.
  68. Anoche salí volando por la ventana con mi pijama amarillo, fui a buscar flores a bordo de un tucusito.
  69. Fuego al cañón, cantaban alegres. Fuego al cañón, le dieron a uno. Fuego al cañón, se acabó la fiesta.
  70. Era una Navidad muy gris. Bajo el pino gris con bolas grises, Santa vestido de gris, dejó un regalo para el niño daltónico.  
  71. Un ejecutivo bajó por la chimenea de la casa polar. Los hermanitos Claus se despiertan con el claxon de un mustang rojo.  
  72. Tragó la uva doce y pasó de largo hasta contar setenta. Con los dediles podrá obviar los deseos. (*)
  73. Rechazó sin discusión el indulto navideño. El condenado corazón prefería morir de amor que vivir perpetuamente en el olvido.  
  74. La placa estaba colgada de la cola de un borrico. "Bebé a bordo" leían los andantes, en la ruta hacia Egipto. 
  75. Pudo enamorarse en Navidad de no ser por los ojos, que le escrutan celosos, desde el interior del guardapelo.
  76. Al dar las doce llegará el mejor regalo. No es Navidad, sino Año Nuevo. Papá y mamá se abrazarán y besarán delante de todos.
  77. La teoría. Darwin recorría el desierto clasificando especies. Examinó al niño y anotó en su libreta: "Sin pecado concebido".  
  78. Vigilaba con paciencia y alegría hasta el día de Navidad. Lo hacía todo el año, no solo en los cuatro domingos de Adviento. 
  79. El niño aprendió a gatear rápidamente y abandonó la galería, cuando vio entrar a Cecilia, la restauradora del Ecce Homo. 
  80. Nerviosismo en el Tercer Reich, la operación secreta es detectada por la Gestapo. Esta noche llega el rey de los judíos.
  81. El escritor contemplaba la escena seducido por la belleza del verbo encarnado. 
  82. El motor apagado encendió milagrosamente. ¡Gloria a Dios en las alturas!
  83. Como no encontró leche ni galletas, hurgó en la basura. El malvavisco estaba incompleto pero el chocolate sabía a gloria.  
  84. El microcuento navideño se quedó sin nudo. Los dos personajes, Alfa y Omega, apenas cabían entre el principio y el final. 
  85. San Pedro me dejó ver por el ojo de la cerradura. Hay árboles, flores, música y siempre es de mañana, mañana de Navidad.
  86. Ochenta y seis Navidades, cada una tiene un cuento. Al burrito Anisetero, cargado de ilusiones, lo sigue arreando mi abuelo. 
Agradezco especialmente a mi amigo adorado @leorojasj por las ideas para los cuentos # 25, 29, 39, 44,  68 y a mi mamá @disupega por el #52.

Y acá les dejo unos cuantos más escritos a dos manos, al estilo de los Grimm, con mi hermana @anedzava:
  1. Se fue desilusionada porque su novio no le dejó nada bajo el árbol. En la copa un solitario sustituía a la estrella.
  2. Santa ronca en el asiento trasero. El chofer designado no da con el taller. Blanco y blanco, chequea coordenadas: 90°0′0″ Sur.  
  3. Tres hombres se bajan de sus caballos en Belén, ¡Todos para uno y uno para todos! Los mosqueteros se equivocaron de cuento. 
  4. La amistad es como el Niño Jesús. Llega con inocencia, vive con alegría y muere con la traición.
  5. Un paraguas verde, una bufanda púrpura y calcetines de deditos. Mi madrina y sus regalos tan... tan...
  6. El grinch no se conformó con robar la Navidad y también se robó los microcuentos.
  7. ¿Y usted cree en la Navidad? Todo es relativo, contestó Einstein, mientras se acomoda el pelo dentro del gorrito de santa. 
Escritos para la 1ra. Edición del Concurso Internacional de Microcuentos Navideños de la Academia de Escritores. www.academiadeescritores.com

(*) Seleccionados entre los mejores 20, obteniendo mención especial junto a mi amiga @soysugar por colocar 3 microcuentos cada una entre los 20 mejores.

Gracias a mi amigo @NiTanBardo por avisarme del Concurso y muy pronto, junto a él y @soysugar una gran sorpresa...

Aquí la reseña...

Veredicto concurso 2012

Nosotras, Vivian Stusser y María Antonieta Flores, designadas por la Academia de Escritores como jurados de la primera edición del Concurso Internacional de Microcuentos Navideños, el día domingo 09 de diciembre de 2012, al final de la tarde y a través de comunicación por correo electrónico, decidimos por unanimidad declarar ganador al tweet de @AbnerOrtiz3:
 “#AE Compras. Prisa. Fiesta.  Brindis. Risa. Chupe. Cantos. Copas. Tienda. Carro. Freno. Choque. Silencio. Noche de Paz. @AcademiaE”
 Este tuit cumple con algo que consideramos un requisito importante: narrar una historia. En este caso, narra un episodio largo para un microcuento y por ello destacamos su capacidad de síntesis, la manera ingeniosa y original de contar junto con el ritmo, la creación de la atmósfera navideña y la resolución irónica de la historia, sin caer en lugares comunes.
Igualmente, destacamos la numerosa participación y el hecho de que muchos microcuentos resaltan los valores, los vínculos religiosos y familiares en contraste con el consumismo propio de la época, mientras otros plasman situaciones típicas de la  sociedad actual y del entorno.
Junto al tuit ganador y tal como señalan las bases, seleccionamos los veinte (20) microcuentos más destacados según nuestro criterio y sin orden de preferencia o de valoración:
1. @citroncita”¡Mamá, no quiero darle regalos a los demás en MI cumpleaños!”. Así empezó la adolescencia del pequeño Jesús.
2. @kareliszamper Tragó la uva doce y pasó de largo hasta contar setenta. Con los dediles podrá obviar los deseos.
3. @soysugarAunque con sus lucecitas el cerro parecía un nacimiento, todos sus habitantes sabían que el Niño Jesús andaba armado.
4. @soysugar La modesta estrellita miraba con envidia a la estrella de Belén, hasta que se dio cuenta de que ella también era luz.
5. @MiriamGato Alzó la mano. -¡Taxi! -El Ford amarillo frenó-. Al Rockefeller Center. Voy a ver el árbol. -Fue su último día en Nueva York.
6. @greenpeeptoes La orden de desahucio fue implacable. Aquellas navidades los Reyes Magos visitaron al niño Jesús en plena calle.
7. @consuelomis Para mi madre pedí felicidad. Por ello, aquella noche llegaron los Reyes disfrazados de policías y detuvieron a mi padre.
8. @kareliszamper -¡Jefe, perdemos terreno! -¿Acaso los niños han perdido la fe? -No es eso, creo que lo llaman calentamiento global.
9. @garlakat Llovía, me sentí culpable salí a la calle y le llamé, volvimos a casa juntos. Dije Feliz Navidad dándole su galleta de hueso
10. @camilomorenoc Para que no pasara frío, los niños le dieron abrigo. Al día siguiente, en un charco, sólo ropa y una zanahoria hallaron
11. @mivozmipalabra  –¿Envuelto para regalo? –No, me lo llevo puesto, dijo la anciana y dejó la Tienda de los Olvidos vistiendo su gala de Navidad
12. @gatoconrevolver Reconocer el rostro debajo de esa barba blanca trajo calma a su corazón. Su papá no podía vivir con él porque era Papá Noel.
13. @GranLemur Supe que esos reyes no eran magos, cuando en lugar de palomas pañuelos conejos y cartas, sacaron mirra e incienso
14. @soysugar Apagó la computadora. No había hallacas, pan de jamón, ni ponche crema. No se puede brindar desde tan lejos.
15. @kareliszamper Bajo el castaño. Las niñas saltaban la cuerda en víspera de Navidad. José Arcadio permanecía muy quieto para no molestar.
16. @Elizeus58 [NAVIDAD MEXICANA]“Reyes Magos: Si me traen lo que pedí, les devuelvo sano y salvo a Santa Clós”.
17. @CarmeVillamarin En el silencio de su corazón venció todo reproche hacia el mundo. Entonces, comprendió que la Navidad había llegado a su vida
18. @ManuelCronopio Esa noche de Navidad, el anciano oyó pasos en el tejado y se sintió revitalizado; en su interior un niño sonrió expectante.
19. @Elizeus58 El ladrón entra a la casa. Ve los juguetes bajo el pino navideño y piensa en sus hijos. Al final, nada cambia en este mundo.
20. @mivozmipalabra Señora, no puedo extender un certificado de nacimiento en el que figuren dos padres, además el niño requiere un apellido.
Considerando que las usuarias @soysugar @kareliszamper aparecen incluidas con tres tuits cada una, la Academia de Escritores ha decidido concederles a cada una, un descuento equivalente al 50% en la inscripción de un taller de la preferencia de cada usuaria (válido durante el año 2013).


Y luego de 8 semanas de aprendizaje y creatividad: