domingo, 16 de octubre de 2016

6ta. Edición del Concurso de Microcuentos #C140 de @Banesco

http://blog.banesco.com/ganadora-concurso-microcuentos-c140-banesco/



La ganadora recibirá una tarjeta TodoTicket con Bs 140.000. Los 100 mejores microrrelatos serán publicados en un medio impreso y digital (Microcuentos #C140)


@Banesco, cuenta oficial de Banesco Banco Universal en Twitter, anunció el veredicto de la sexta edición de su Concurso de Microcuentos #C140. La escritora Karen Zambrano (@kareliszamper), fue escogida como ganadora por el jurado y recibirá una tarjeta TodoTicket con Bs 140.000 como premiación.


Lulú Giménez Saldivia, Silvio Mignano, Elías Pino Iturrieta, Carlos Sandoval y Jaime Bello-León, integrantes del jurado, escogieron el microcuento postulado por @kareliszamper:


#C140 Cuando conoció al hermoso joven, le preguntó con picardía:


– ¿Grey? ¿El de las sombras?


– No. Gray, el del retrato. @Banesco



El segundo lugar, que recibirá una tarjeta TodoTicket con Bs 120.000, es para el tuitero@NiTanBardo (Daniel Centeno), por el microcuento: #C140 Ya en el ocaso de su vida, el Gobierno de México le donó una prótesis a la cucaracha. Y al fin pudo caminar hacia la muerte @Banesco


@kareliszamper y @NiTanBardo son nombres conocidos de #C140, ambos resultaron distinguidos entre los cien mejores tweets participantes en la edición del año pasado.


Por último, el tercer lugar correspondió a Orlando Yedra (@yedraorlando) con su microcuento: #C140 CONTRICIÓN: ¡Qué hice, perdí la cabeza! -Todavía no, aclaró el verdugo. @Banesco


En este caso el premio es una tarjeta TodoTicket con Bs 100.000.El periodista y escritor Jaime Bello-León, en nombre del jurado, expresó la grata sorpresa que recibieron por la alta concurrencia de participantes y la diversidad de líneas de pensamiento. “El veredicto por unanimidad -puntualizó-, nos hace sentir seguros de que acertamos en la escogencia”.


Los microrrelatos ganadores, así como los 100 mejores microcuentos de la edición 2016 del Concurso #C140 de @Banesco, serán publicados próximamente en un reconocido medio impreso y digital.



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Otros microcuentos de mi autoría seleccionados entre los mejores 100:

#C140 Después del maquillaje se sintió bella y renovada; sacó todo el algodón de su nariz y prefirió morir otro día. @Banesco

#C140 Cansado de sus derrotas en otras latitudes, se mudó a Ecuador para comenzar desde cero. @Banesco

#C140 Cambio de género
 —¡Yo lo que pedí fue un pequeño retoque! —se quejaba el patito feo. @Banesco

#C140 Interrogatorio
 ¿Usurpó usted la identidad del difunto con el único fin de obtener una autopsia gratuita? @Banesco



sábado, 20 de febrero de 2016

Concurso Cartas desde el Corazón 2016 (Segunda edición)

El concurso Cartas desde el corazón, auspiciado por la Alcaldía de Palavecino a través del Instituto Municipal Social de Palavecino (Imsopal), en su segunda edición. 



Recibiendo mis premios de 2do. Lugar.

Microcuentos #C140 Banesco 2015



El jurado me otorgó  una mención especial:
  • @kareliszamper: Lo han devuelto a su país de origen. Traía ilusiones de contrabando.
Y seleccionó  otros tres entre los mejores 100:

  • @kareliszamper  Con ocho brazos exhaustos y un depósito de tinta vacío, el depredador encontró al pulpo escribiendo el final de su novela.

  • @kareliszamper   Mientras el malo marchitaba en la librería, el cuento bueno germinó en la papelera. 

  • @kareliszamper   Recuéstalo en la arena, de la humanidad solo queda un murmullo. 



lunes, 30 de marzo de 2015

Concurso Cartas de Amor 2014-2015

Después de 4 años participando y habiendo sido seleccionada en las últimas ediciones entre las mejores 40, por fin llegué al Top Ten, aquí les dejó mi carta Finalista al Concurso Cartas de Amor patrocinado por MontBlanc...


Unas Medias con Alpiste



Papá:

Yo vine por usted y en el camino encontré un rosario de hijas tristes. Es como mirarme en espejos extraños. Una tiene mis labios, otra mis manos, alguna mis gestos y todas este idéntico aroma nocturno. Despierte pronto. Quiero ver sus ojos y confirmar lo que me han dicho, que son iguales a los míos: verde agua,  verde condena, verde “a quién saliste tú”. Quiero decirle unas palabras y que usted me diga otras, aunque sean pocas e imprecisas. Quiero abrazarlo así como he vivido, desprovista de usted  y de sus recuerdos, para saber qué se siente y si no siento nada, dejar escapar el tiempo no resuelto como escapa este puñado de alpiste entre mis dedos.

***

Si nos vieras papá,  sembradas en el pasillo, medio nerviosas y medio parecidas, formando un círculo inédito de “medias hermanas”. Imagino tu rostro asomándose a través del cristal para sonrojarse o palidecer, deseando quizá no haber reaccionado y avergonzado por el genial descuido de no habernos presentado. Este momento iba a llegar, si no era aquí iba a ser en tu entierro. Tranquilo papá, ya nos conocimos, fue una conmoción pasajera frente a esta puerta insensible. Puras mujeres, como penitencia a tus andanzas: Legítimas, naturales, ocultas, insospechadas, reconocidas o no, aquí estamos juntas, obra del magnetismo sanguíneo, cuidando que  la  tela no quede ni  muy tensa ni muy floja,  para aliviarte los puntos de presión.

***

Valió la pena pá, salir del anonimato. Tanto amor  clandestino hizo que varias veces me confundieran con tu amante; sin papeles ni apellido tú has sido lo más constante en esta carrera loca donde me niego a mí misma para seguir siendo tu cómplice. Tenía que estar aquí, sin careta, incondicional en la hora más amarga. Los días pasan y la esperanza no se asoma.  Le he pedido a Dios y a todos los Santos, he prometido lo posible y lo imposible, mientras los médicos hacen esfuerzos heroicos por mantenerte con vida y sacarte de esa cama que te consume. No quiero que sufras ni que se llague tu cuerpo... con un pequeño nudo ato el trozo de pantimedia y con uno más grande mi garganta, para no llorar.

***

Sal de ahí papi, ¿Por qué no te curas de una buena vez?  No soporto los sonidos de esos aparatos, ni las conjeturas absurdas de cómo llegaste a ese estado, siendo un hombre tan sano.  Tú  sabes que si te mueres me muero yo detrás de ti. El vigilante me dijo que no me acercara a la ventana, porque no sería yo la primera que se lanza después de un “Hicimos lo que pudimos, pero…”  Yo lo que quiero es regresar contigo a casa sin pedirte explicaciones,  desechar el orgullo junto con mi estatus de hija única y olvidar lo ridícula que me sentí rellenando almohadillas con las que se supone son mis hermanas. Todo te lo perdono papi y seré capaz de quererlas, con tal que vivas y no me dejes.

***

Viejo, solo dejan pasar una persona a la vez.  Voy a colocarte unas medias con alpiste debajo del cuerpo para evitar que te salgan escaras, las hicimos entre todas mientras rezábamos un Padre Nuestro, tan nuestro como tú.  Más que de semillas están repletas de amor… ¿No es maravilloso? Si puedes escucharme, lucha viejo, te estamos esperando.



Tu hija.

Cualquiera de ellas.

http://concursocartasdeamor.com/unas-medias-con-alpiste/





El cuento con más principios del mundo

Mi microcuento, uno de los ganadores del Concurso:

Vivirla fue imposible, por eso escribió su historia.

http://www.megustaescribir.com/noticia/137/ganadores-de-el-cuento-con-mas-principios-del-mundo




miércoles, 20 de agosto de 2014

Concurso Audiocartas al Amanecer

 http://www1.unionradio.net/exitosfm/visornota.aspx?id=16996



Hasta la puerta gris

Andrés:

Me fui. Apenas y llegué hasta la puerta gris. Te dejé la vianda con la hermana de alguien cuando me estorbó el primer rayo de sol  y el churrasco todavía estaba caliente.
Hace treinta años mi mamá te sentenció: “Ese muchacho es buen mozo pero medio pendejo”. A mí con lo primero me bastó, bendita la candidez de los pocos años; hoy, lo segundo me hizo dar la media vuelta y llevarme a rastras un desafinado acordeón de recuerdos, desde el primer cigarrito que compartimos frente al liceo hasta las cicatrices de las cesáreas de Enrique y Daniel.
¿Que si te quise?, por supuesto que sí. Te quise con el cafecito por la mañana y cuando te llevaba la pastilla para la hipertensión.
Fuiste un buen marido, pero debes saber que hasta la mujer más sencilla se cansa de la peladera, del carrito por puesto y de pedirle a la comadre que le pase la plancha.  Yo también fui buena, nunca dejé de atenderte, ni en la cama ni en el fregadero.
Treinta años Andrés, siempre esperando que hicieras algo grande. Después de tanto tiempo no era mucho pedir un poco de comodidad, una vuelta por el mundo más allá de Camurí Chico o una casa bonita como la de al lado.
¿Qué si te presioné?, está bien lo acepto. No pude evitar torcer la boca cada vez que nos faltó la plata, quejarme y despotricar contra tu desidia hasta empujarte a hacer algo que no hice yo misma por respetarte los pantalones.
Que te agarraron, no fue mi culpa. Debí saber que no todo el mundo es tan avispado como el esposo de la vecina. Pero no creas Andrés que te abandoné por falta de amor. Me fui porque jamás podría saltar en pelotas frente a esas guardias tan mal encaradas. Ni pensar tener que madrugar en días de visita durante los próximos treinta años. Yo no soy tan buena y al fin y al cabo tú tampoco eres Mandela.

Adiós,
Beatriz.
 

Carta Finalista en:



lunes, 2 de junio de 2014

Concurso de Minicuentos de Fútbol en Facebook y Twitter de Cuentos y Más

Twitter:

@Cuentosymas #ElTallercito Microcuentos

Sobre extraterrestres:

La niña se aproximó sin temor a la nave. Su mamá le gritó: ¡Marcia No!

Sobre animales fantásticos:

El crotólupus es un ser vocinoso que vive en las provernas; se alimenta de mustolagus y bufocrisas, ovosexual y homovivíparo.


viernes, 16 de mayo de 2014

Concurso de Relatos y Microrrelatos de Viaje Moleskin 2014 por Karen Zambrano

Categoría Microrrelatos
  1. La teoría.
    Darwin recorría el desierto clasificando especies. Examinó al niño y anotó en su libreta: “Sin pecado concebido”. (*)
     
  2. Escena del crimen.
    Navegó por el mar rojo hasta que se hizo marrón. El barquito de papel zozobró con la confesión del asesino.

    3. Inventario.
    Cuatro mosquetones. Dos cuerdas. Una ración de manteca de yak. Media botella de oxígeno. ¿Sherpa? ¡Sheeerpa!



      (*) Ganador del Primer Lugar en la Categoría Microrrelatos
    http://vagamundosmoleskin.wordpress.com/2014/07/21/fallo-ix-concurso-de-relatos-de-viaje-moleskin-2014/

    Categoría Relatos

    http://vagamundosmoleskin.wordpress.com/2014/05/18/viaje-en-tiempos-de-guarimba-autor-karen-zambrano/

jueves, 15 de mayo de 2014

II Concurso de Microrrelatos #140tirs Valencia Negra por Karen Zambrano


7) Último café. Ana recoge las tazas mientras hilos de sangre cosen la camisa de su esposo, desde el cuello hasta las bocamangas.




Concurso #Microficción40 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires por Karen Zambrano


martes, 4 de marzo de 2014

Acerca de Nuestro Reencuentro en Tiempos de Guarimba...

Siempre pensé que cualquier sitio y momento eran buenos para escribir, la calle estaba cerrada y habíamos llevado bastante sol en la protesta, a mis treinta y dele no está fácil pegar carreras cada vez que viene la Guardia Nacional. 

Bajo el árbol de la esquina, un banquito de concreto se reía conmigo así que decidí sentarme un rato para agarrar fuerzas. Siempre llevo una agenda de cuero, una pluma y la mente abierta para documentar lo que esté pasando; abrí mi bolso y me disponía a escribir sobre la injusticia en Venezuela, pero dentro, solo encontré una libreta de resorte Jean Book y un lápiz Mongol… Leí la etiqueta y reconocí mi propia caligrafía algo menos estilizada… Karen Zambrano, Matemáticas, 9no"C", U.E. "Alirio Ugarte Pelayo"… 

Levanté la mirada y frente a mí ya no estaba la alcantarilla levantada ni olía a caucho quemado, había una cancha llena de jovencitos en camisa azul y un sonido de chicharras que se opacaba con las risas de todos… Debo estar soñando… Me miro a mi misma y ni siquiera tengo tetas bajo la chemise; el banco tiene una grieta y al lado en marcador grueso están escritos una docena de nombres: La Crema del AUP. 

Una voz interrumpió mi estado de total perplejidad… era Alexandra: ¡Epa chama! ¿vas a jugar? Y como no pude pronunciar ni media palabra, Lorena contestó por mí: ¡Deja quieta a la cerebrito... que está estudiando! La pelota de voleibol comenzó a volar por el aire antes de que pudiera pestañear. Mis amigas formaban una rueda en media cancha, Audrey y Gladys tenían el cabello rizado natural con copetes envidiables, que suerte... las de pelo liso estábamos tan fuera de moda. Carmen, siempre tan bonita... por algo era la novia del liceo, se hacía el tubito en el jean bastante por encima de sus botines EvanSport. Sula, estaba tramando algo y llevaba escondida una bolsa con un pajarito muerto. Mariángel no quiso jugar, siempre fue muy popular y andaba con Johnnael, agarrados de la mano, comprando chupetas a que pocopelo.

Detrás estaban las aulas de nuestro querido gallinero, salones modestos y oscuros con techos que filtraban cada vez que llovía, pupitres destartalados tatuados de corazones con las iniciales del primer amor y la mirada inquisitiva de los profesores, que nos esperaban después del receso, para imprimir en nosotros lecciones impecables y formarnos con honestidad y amor. 

En la otra mitad de cancha, estaban los muchachos jugando una caimanera, el flaquito del mechón sexy era el mejor: Víctor… parecía tímido pero tenía las hormonas demasiado alborotadas. Roberto tenía las piernas arqueadas y se le hacía fácil pasar la pelota de básquet entre ellas, nuestro patuleco era el mayor de todos. Y allá estaba Marco José, mi dolorcito de cabeza, siempre me jodía de algún modo pero yo lo quería tanto que le hacía la tarea; por estar de payaso le dieron un empujón y antes de que se pusiera a llorar, Juan Carlos salió en su defensa... nuestro eterno rompegrupo transformó la paz en caos y la gente se amontonaba para ver la pelea, pero un sonido ensordecedor se apoderó del ambiente… ¡TIMBREEE! así que la pelea quedaría para después con un amenazante "Nos vemos a la salida"…

Yo seguí inmóvil pensando que cualquier sitio y momento eran buenos para escribir pero también para soñar. Una detonación me hizo cerrar los ojos y alguien me arrancó de cuajo del banco… ¡Corre, que vienen los Tupamaros!… y atrás quedó mi sueño anclado en un cuaderno cuadriculado… teníamos que seguir luchando, para que las futuras generaciones pudieran reencontrarse, así como lo hicimos nosotros, y hablaran de sus recuerdos pero en una patria grande y llena de oportunidades...




Retornando a la Goma. Concurso Cartas de Amor Mont Blanc 2014.

Barquisimeto, 1 de enero de 2014.

Carlos:

Tú siempre tan oportuno. Faltaban cinco pa´ las doce cuando enviaste esa bendita invitación por WhatsApp…  Así que medio atorados con las uvas y venciendo un poco la alergia al pasado, fuimos entrando al chat, todos los que hace veinte años nos conocimos en la Universidad e hicimos parte de una camarilla de amigos que más allá de éxitos académicos compartimos sin reserva todas las torpezas de nuestra juventud: La Goma.
Ese nombrecito…  La Goma. Una oda a la flojera, a nuestra desazón de adolescentes y a esas ganas imperiosas de escapar del maldito cálculo; un idilio con el ocio, resumido en el lapso de tiempo libre después de almorzar en comedor. Dos horas para hablar tonterías, jugar cartas, coquetear y caernos a naranjazos, tirados en el suelo del pasillo de Ingeniería Química.
Carlos, te vas a casar y quieres reunirnos de nuevo en tu boda. Tú, nuestro querido “Spike”, el del diente “Quita y Pon”, el de los inalcanzables limones de Ana María, el temerario que nos metía a hurtadillas en su residencia estudiantil para pasar la borrachera, te lanzas al agua, por fin…
Rostros extraviados en la memoria fueron emergiendo en el teléfono, unos más gordos, otros más arrugados, alguna que otra cana pegada a las sienes y varias cabecitas asomadas de los niños de la nueva generación. Las franelas teñidas al estilo psicodélico desaparecieron y dieron paso a elegantes trajes con corbata. ¡Feliz año a todos! ¿Qué es de tu vida Ramón? ¿Cuántos hijos tienes ya Madi? ¡Alguien que pase el número de Willy! ¿Quiénes pueden ir a la boda? ¡Confirmen los que puedan!
“Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!”…  De aquellos días de los tempranos noventa parece no quedar nada. Ya no podremos ir a la playa a pernoctar durante una semana con tan solo cincuenta bolívares, cambiar de novio como cambiar de pantaletas, mezclar el aguardiente con chimó y morirnos de los excesos sin que nos lleven a emergencias.  Ahora resulta que estamos muy preocupados por nuestros cupos verdes, el colegio de los muchachos, el trabajo, la estanflación, la escasez y la inseguridad. Tirapiedras de otrora que ya toman pastillas para la hipertensión.
Carlos, tú siempre tan oportuno, con la invitación llegaron los recuerdos y con mi respuesta te doy las gracias… para mí sigues siendo el amigo que enjugaba mis lágrimas en un pañuelo con vinagre y me decía que lloraba bonito, el consentidor de las panquecas con besitos robados en la litera, el que me cargaba los libros cuando íbamos a jugar pool a “Los Horcones” y me daba la pata-gallina para saltar la pared, mi alcahueta de travesuras y el que logró la cuadratura de mi Volkswagen Escarabajo. Socios al comprar la botella de anís y hermanos en la vomitada.
Por supuesto que voy a tu boda. Veinte años más vieja pero con la misma ilusión de la carajita que iba a la discoteca con la cédula falsa para encontrarse con sus amigos. Espero que cuando digas: ¡Sí, acepto! el diente permanezca en su lugar, y si se te cae, no te preocupes, cualquier gomero estará pululando por ahí para recogerlo y cagarse de la risa.

Karen.

http://concursocartasdeamor.com/retornando-a-la-goma/


viernes, 4 de octubre de 2013

Microcuentos y Microfábulas #C140 (Twitter) 3ra. Edición por Karen Zambrano

1. La piel de aquella mujer era exquisita; alcanzó para los abrigos de cincuenta chinchillas. (*) 

2. Mi amor no conocía límites; su tarjeta de crédito sí. (**)

3. Un día conocí a un hombre justo. El cristal de sus anteojos era tornasol.

4. La otra mitad. Estuvo frente a ellos pero no lo vieron; la linterna de Diógenes se quedó sin baterías.


5. El vientre virginal era pequeño para un bebé con semejante cruz a cuestas.


6. La teoría. Darwin recorría el desierto clasificando especies. Examinó al niño y anotó en su libreta: "Sin pecado concebido"


7. Frente al portal. El escritor contemplaba la escena seducido por la belleza del verbo encarnado.


8. Acróbata. Aunque ya no lo amaba, su lujuria no quiso abandonar aquellos desarrollados trapecios.


9. Mis amigos trabajan como hormigas y siempre pagan la cuenta; yo que soy cigarra, canto y animo la fiesta.


10. Aquel hombre volvió fértiles a los corazones yermos. La fecha incierta cedió el honor al solsticio de invierno.


11. El réquiem quedó inconcluso, la flauta mágica estaba rota.


12. Al querer liberar su tacón, se hundió sin remedio en aquel fango glutinoso. Un pastel tuvo por tumba la recién casada.


13. - Yo soy Alina -murmuró cercana, antes de lanzarse al río.


14. Informe de Autopsia. Brazo cansado y alma inquieta. El esqueleto expuesto esparció por el aire esporas de libertad. 


15. El oculista no pudo hacer nada, el huracán se quedó ciego.


16. Importación de alimentos. Su preocupación se esfumó con la primera carga de pepinos.


17. Alquilo apartamento con vista a la luna. A las dos caras.


18. Devaluación. -¡Un caballo! -gritó-. ¡Una herradura! ¡Mi reino por un clavo!

19. Se solicitan súbditos de buen carácter. Interesados enviar sus datos completos a luisxvii@eldelfin.com


20. Inventario. Cuatro mosquetones. Dos cuerdas. Una ración de manteca de yak. Media botella de oxígeno. ¿Sherpa? ¡Sheeerpaaa!


21. Nunca entendió el apuro de sus amigas, el tren pasaba todos los días. 


22. Calla tus manos. Ya no queda nada que sentir.


23. Hora de comer. Su Rolex nunca fallaba; cruzó la calle y entró a la casa de empeño.


24. Mayday. El avión cae en picada y se estrella en una zona remota. Sobreviven todos los garabatos.


25. Octavo Día. Y vio Dios que el racismo era malo y convirtió a La Tierra en un gran cubo de Rubik.


26. En el pueblo de las caras largas, por lo menos hacía buen tiempo.



27. Al darse cuenta de que están fuera de su alcance, desprecia los billetes diciendo: «¡Están verdes!».

28. Gabriel, el del cabello rubio, fue el elegido para dar la buena nueva. El angelito negro seguía pintado en la pared.

29. El hombre sacó un pañuelo y se secó la frente, se lo entregó a la cajera y se llevó la bolsa de pan.


30. Aquella solución era posible, pero nadie se percató de ello.


31. Ensayo y error. - Inténtalo de nuevo, Noé. Esta vez no subas al Caballo de Troya.


32. Sus pollos crecieron a la buena de Dios mientras ella hacía la cola para buscar el maíz y el trigo.


33. Ricitos de Oro saltó por la ventana y corrió sin parar; la camarera de piso consiguió vacío el minibar.


34. Comenzó a ser generoso cuando descubrió una mina en las entrañas de su gallina.


35. Los perros ganosos de la ciudad no se hartaban. Con el cuerpo cubierto y la sonrisa desnuda abandonó la casa verde.


36. El puente se desplomó bajo el peso de los indecisos; no había diferencia entre los extremos de izquierda y derecha.


37. Raqs Sharqi. Un enorme cetáceo muere dando arcadas en la playa. Jonás seguía encantado con la sirena.


38. Supermercado. Cuando regresó, el paquete de harina todavía estaba allí.


39. Nunca quiso parecer el más tonto; antes de irse de bares dejaba a sus clones encerrados en el laboratorio.


40. Ley del Talión. Treinta y tres siglos después, una piraña trasquila a Dalila en el centro comercial.


41. Reality Show. ¡Luces, cámara, coacción!


42. Lechones. Ante aquella tropelía, no se oyó protesta alguna por la necia ubicuidad de las manzanas.


43. El rencor escurrió sobre el techo hasta que la última gota cayó en su vaso de sidra.


44. Bajo el hábito. El monje sintió un cosquilleo al recordar la noche de pecado; las hormigas buscaban los restos de miel.


45. Triunfante seguía blandiendo el garrote ensangrentado. En una rebatiña de vísceras se regocijaban las demás piñatas.



(*) Posición # 1
(**) Posición # 14


https://www.facebook.com/notes/banesco-banco-universal/comunicamos-el-veredicto-de-la-3era-edici%C3%B3n-del-concurso-de-microcuentos-c140/582108011851062